miércoles, 21 de julio de 2010

Animación y futuros comprobables

Teorias sobre el futuro reflejados en la animación japonesa
Para algunos, los dibujos animados son una ambigüedad o un efímero pasatiempo infantil, pero no es toda la realidad de una infinidad de series realizadas con técnicas de animación.

Las series animadas pueden catalogarse según su contenido, existen las series gore, con escenas sangrientas, o las series con contenido explicito; un brazo desmembrado, o una escena de sexo no puede ser pensado para un público objetivo infantil

Pero no voy a desviarme, en este escrito, quiero mostrar al lector otro tipo de temáticas, en ocasiones ocultas, más sutiles y menos extremistas como las antes mencionadas, me refiero a la presencia de futuros fantásticos dentro de la animación que pueden llegar ser realidades incuestionables.

Recordemos, por ejemplo, Speed Racer, en México lo conocimos con el titulo de Meteoro. El Mach 5 fue un automóvil creado con aditamentos especiales que a la época no se podía concebir como una realidad el arsenal de recursos, hoy en día existen automóviles con un “piloto automático” incluso tenemos un copiloto virtual que dirige tu camino.

En Meteoro vemos cómo el futuro nos alcanzó según la prospectiva que se tenía en los años 60's, hoy en día existen nuevas series que hablan del futuro, pero la imagen que se tenía en aquellos años es muy diferente a lo que actualmente vivimos. Esta ves me enfocare en la animación japonesa.

Alvin Toffler en su libro El Shock de futuro trata el tema de la prospectiva de un futuro invadido por la tecnología, las enfermedades del futuro y problemas que puede causar el ritmo del desarrollo de las Tecnologías de la Información. Es aquí en donde comenzamos a desarrollar Inteligencia Artificial, la medicina crea prótesis con características muy parecidas a las del cuerpo humano.

¿En algún momento tendremos seres inteligentes con apariencia humana que en realidad sean máquinas que nos acompañen? Esta es la temática que toca Chobits, serie creada en el 2004 por el grupo de mangakas CLAMP. En la serie Chobitsu significa “Dos pequeñas”, alusivo a dos computadoras con forma humana, apariencia de niñas de 15 ao 16 años, creadas por un científico para ocupar el lugar de las hijas que no podía concebir por la esterilidad de su esposa.

El importante avance que tenía la inteligencia artificial logró emular sentimientos humanos. Las máquinas hacían el papel de amigos y en casos extremos, parejas sentimentales. Esto es una realidad que parece improbable pero sin embargo existen matrimonios por internet, si hablamos en cuestión de materia se están casando con una computadora o una imagen virtual pues la pareja no está presente. Por otra parte, en Japón, este tipo de maquinas ya existen, bajo el nombre de androides, ocupando el rol de edecanes o recepcionistas de grandes empresas

Sin embargo Chobits no sólo toca temas de tecnología, es un retrato posible de la vida a futuro y también cuentan con problemas ambientales. Socialmente en Japón, es común el uso de baños públicos, pero en esta serie lo vemos como uno obligación de los individuos puesto que en los domicilios no hay área para ducharse y el wc es de uso general en los edificios. Esto nos hace caer en el siguiente posible futuro. Al Gore plantea un mundo catastrófico a causa de la escasez del agua, es la explicación que damos al uso de los baños públicos en la serie de Chobits.

Gore también habla del calentamiento global como un problema catastrófico, en el que el hombre viviría en un mundo acuático creado por el descongelamiento de los polos, menciona el impuesto al carbono, del cual nos habla Marc J. Dourojeanni, asesor ambiental de la oficina brasileña del Banco Interamericano de Desarrollo. El ve los beneficios económicos de conversar los bosques, cobrando un Impuesto al carbono en escala mundial, a quienes utilizan los llamados combustibles fósiles, el impuesto que se cobre dependería de la cantidad de combustible que consuman cada país o estado, así como el volumen de gases de efecto invernadero que produzca. Por ejemplo USA, representa el 5% de la población mundial y emite casi el 24% de los gases de efecto invernadero del planeta, los responsables de esta política también señalan que los tributos que pagaran los países podrán utilizarse para compensarse a las naciones que prefieren conservar sus bosques a talarlos indiscriminadamente.

Estos dos temas son explotados por otra serie animada japonesa, creada hace no mas de un año por el estudio Gonzo, cuyo nombre es Shangri La. La trama nos muestra la vida de una chica de secundaria, que tiene que luchar, por un lado, con los problemas típicos de una adolescente y por el otro, con el hecho de aceptar que es, por herencia, la líder de una importante asociación antigubernamental en pro de la sociedad libre.

Esta serie nos habla de un futuro lejano, en el que, gracias al calentamiento global, la tierra esta cubierta por agua, las ciudades se han vuelto selvas donde el aire no es respirable. Solo existen 2 ciudades principales, refiriéndonos únicamente a Japón: Duomo, donde el calentamiento global no a puesto su dedo asesino; y Atlas, una ciudad artificial protegida de los problemas del mundo, una utopia de una vivienda donde solo los que tienen poder encuentran porvenir.

En Shangri La se aplica la ideología de Dourojeanni, en un sentido mas catastrófico, pues el impuesto al carbono se aplica a toda persona de cualquier nivel socioeconómico que desee prender una fogata o quemar carbón para cualquier causa. En este aspecto nos topamos con una empresa, liderada por una chica con fobia al contacto humano, que mediante un programa sofisticado llamado “Medusa” (volvemos al problema de las tecnologías de la Información) para detectar los países que pueden ser explotados económicamente, mediante un avatar en forma de serpiente que recorre el mundo de manera virtual detectando índices superiores para dejarlos en bancarrota.

Dos ejemplos me bastan para mostrar al lector el impacto de las teorías científicas con temática futurista en las series animadas, que muchos consideran programas infantiles e inmaduros…
Hideki Belmont
Ganzo Escoto