jueves, 1 de diciembre de 2011

Reflexión: tu futuro en el presente

Cierto día caminando por la calle me tope con una pequeña publicidad en un pedazo de periódico que alguien dejo en el piso, una adivina te invitaba a que la visitaras para conocer tu futuro; yo me dirigía hacia aquel lugar donde siempre me siento a meditar, un pequeño parquecillo improvisado en medio de la avenida que cruza con mi calle, me senté en el lugar previsto, y me puse a pensar en aquella publicidad, sentí la curiosidad de saber que seria de mi y de todas las personas que me rodean en 10 años: ¿quienes habrían alcanzado sus sueños?, quizás alguien había sido seducido por el hipnotizante cuerpo de la muerte, y ¿que seria de mi? ¿Qué nuevas personas habrían llegado a nuestras vidas en ese momento?, de pronto traje a mi mente el recuerdo de aquellos amigos y conocidos que se cruzaron por mi camino o se quedaron a mi lado, recordé a mi viejo amigo de la preparatoria con el que pase los mejores momentos, el día que lo conoci una profesora nos puso juntos en un ejercicio de presentación, desde entonces nos volvimos muy unidos; estimado lector, pensara usted que mis palabras no tienen sentido, pero he aquí el punto que me llevo a la reflexión; un pensamiento, un recuerdo, si ese día algún hilo del destino o cualquier brazo del libre albedrío me hubiera llevado a no trabajar aquella vez con mi amigo quizás no lo hubiera conocido y ese detalle desataría un efecto mariposa que cambiaria por completo mi presente, he aquí lector, que retome mis inquietudes del futuro de la siguiente manera:

Muchos nos hemos puesto ha pensar en el futuro, hacemos nuestros planes, nos cuestionamos el final de nuestras vidas, creamos historias ficticias e ideales sobre como serán nuestras vidas, pero ¿alguna vez se ha puesto a pensar en como es ese futuro que usted visualiza en el presente? Me explicare, imagine poder verme desde otra dimensión, como si observara el laberinto de un ratón de laboratorio, le será mas fácil entender: siempre he anhelado formar una familia, en mi futuro puede suceder que me case con una mujer a quien ame y viva tranquilamente con mis hijos y mi esposa, pero ahora vallamos al presente, ¿esa mujer quien podrá ser? Mientras usted lee esto y yo me encuentro caminando por alguna parte de la ciudad, esa mujer puede estar en su casa sentada viendo un programa en la televisión después de un cansado día de labores, o quizás caminando por las mismas calles que yo y cruzarnos sin vernos, sin saber que en algunos años nos conoceremos y formaremos una familia; o puede ser que la haya conocido e incluso que la siga frecuentando sin saber que nuestros destinos están ligados; otro ejemplo, en la cuestión laboral, escribo esta reflexión en la noche sin saber que a unas cuadras o mas lejos aun, aquel que en un futuro será mi jefe se encuentra sentado de la misma manera que yo revisando por ultima vez el presupuesto con el que cuenta para realizar un proyecto, y mas lejos aun en algún edificio un velador hace su ronda por el lugar de trabajo donde en unos años yo estaré sentado esforzándome por apoyar a la empresa a mantenerse de pie y que ese hombre no pierda su trabajo.

Después de estos dos ejemplos piense en usted lector, ¿en donde se encuentra ahora?, ¿quienes son sus amigos?, ¿quien su pareja?, quizás usted valora mucho a alguien que en un tiempo será su enemigo, e ignora a quien mañana será parte importante del resto de su vida, lector, no quiero llenar de letras el papel ni busco contar una historia compleja, solo deseo que piense, como un ejercicio para mantener el cerebro despierto, ¿Dónde estarán esas personas, esos lugares que en unos años serán parte de nuestra rutina y de nuestra vida? Es la una de la mañana con cincuenta minutos del 1° de diciembre del 2011, y estoy terminando este pensamiento, se me ocurre que usted escriba la hora y fecha del momento en que lee esto y en unos años, cuando este casado y viviendo tranquilo sostenido por el salario de su nuevo trabajo, si aun lo recuerda, le pregunte a su esposa, a sus compañeros de trabajo, a su jefe y a ese nuevo mundo que lo rodea ¿en donde estaban cuando yo, mediante esta reflexión, años atrás, lo hice pensar en ellos, tentando al pasado, por primera vez?

jueves, 27 de octubre de 2011

El Depresivo y El Buda

Memo era un joven que tenia muchos problemas, difícil le era explicar cuales y cuantos, tenia problemas con sus padres, con el trabajo, con sus amigos, incluso consigo mismo; nunca menciono nada a nadie, siempre trataba de ocultar sus sentimientos bajo la sombra de una sonrisa fingida y una energía grandiosa, sin embargo había días en que se sentía mas triste y su depresión desbordaba por sus ojos. entonces, como bomba silenciosa, explotaba contra el mundo y descargaba su frustración “Odio que la gente piense que estoy bien” decía, “odio que el mundo se ría y que mis amigos actúen como si no le importara mis problemas, odio sentirme solo”, entonces desaparecía, se encerraba en si mismo y dejaba que sus demonios lo devoraran; días después, ya calmado, regresaba a su rutina; sus amigos le preguntaban las razones de su sentir, entonces reía y contestaba a todos “estoy de maravilla, no se como pueden creer eso” sus amigos lo aceptaban y todo volvía a la normalidad.

En la misma escuela, había un chico muy especial, vestía my humilde, su cabello llegaba a los hombros, parecía no tener forma, seria lo que llaman “un hombre fodongo”, sin embargo, su sonrisa era mas pronunciada que la de cualquier otro, su presencia emanaba una sensación de alegría y de paz, parecía tener luz propia, algunos creían que hasta poderes psíquicos tenia; poseía una gran inteligencia y percepción para las cosas; tenia unas ojeras enormes, los rumores decían que se debía a que no dormía “tratando de descifrar los misterios del mundo y planeando estrategias para transmitir su amor a los demás”. La gente lo empezó a apodar el “Buda”, aunque el decía que de Buda no tenia mas que la panza, (estaba conciente de que su cuerpo no era el mas deseado por las chicas, pero esto a el no le importaba). Solía vérsele caminando por los pasillos saludando a la gente,si alguien se le acercaba lo recibía con una sonrisa y un abrazo y lo llamaba su amigo. Otras veces nadie lo veía, dicen que tenía un lugar secreto donde se ocultaba a meditar, después aparecía y hablaba de las cosas que ocurrían en la escuela, como si siempre hubiera estado allí. La gente iba a pedirle consejo, le guardaban un gran respeto, muchos disfrutaban de su presencia, sin embargo, siempre andaba solo.

Un día, Memo y el Buda coincidieron en el transporte, el Buda le sonrió y Memo, sorprendido al sentir toda la paz que emanaba, le devolvió el saludo de la misma manera, ya había escuchado de los dones de su acompañante, El Buda se levanto y se sentó a lado de Memo, se hicieron las presentaciones y se dedicaron a platicar: hablaron de la escuela, de la gente, de arte, incluso de política; se entendían demasiado bien, Memo pensó que nunca había conocido a alguien con quien se pudiera discutir de manera tan profunda como con su compañero. Desde aquel día Memo y Buda se hicieron amigos, se les podía ver juntos a cada rato, en los cortes, en la cafetería, cuando alguien se acercaba a Buda, Memo se sentaba a un lado y se dedicaba a escuchar, su amigo le recordaba a Demian, un personaje de Herman Hesse que aparecía en la vida del protagonista para ayudarlo a salir de sus problemas y enseñarle las virtudes de la vida; llego a pensar en decirle lo que sentía, entonces Buda volteaba y le sonreía, como si leyera su mente, pero no se atrevía a contarle nada; Memo se sentía bien junto a su amigo, pero cuando llegaba a su casa otra vez volvía a sentirse infeliz, agobiado por sus problemas, incomprendido y solo.

La amistad crecía cada día, eran inseparables, llegaban y se iban juntos, acudían a todas las fiestas, en las tardes se juntaban a trabajar, o a dedicarse a lo videojuegos y platicar, se apoyaban en todo, una vez, Memo se atrevió a preguntarle por que siempre estaba solo teniendo tantos seguidores, la respuesta que recibió lo sorprendió:

- Esas personas se acercan a mi cuando necesitan ayuda y yo feliz se las ofrezco, es lo que mas me gusta hacer, pero se que se alejaran cuando yo tenga algún problema, es mas, si yo desapareciera ni lo notarían; algunos se olvidaran de mi y te apuesto la vida a que cuando me vean dirán que me han extrañado y los abandone, y entonces otra vez pedirán ayuda; respeto a los demás y siento un sincero cariño por todos, pero esta sociedad ya esta muy dañada, no quiero alimentar la hipocresía - las palabras del Buda lo llenaron de satisfacción, entendió muchas cosas de su propio ser, pero luego Buda continuo - En cambio personas como tu las considero mis amigos, se que puedo contar contigo y tu puedes contar conmigo cuando tengas algún problema” después sonrió, Memo le devolvió el gesto,

- Yo estoy bien, gracias

- ¿Seguro?, te he notado mal, algo te agobia, confía en mi, puedes decirlo

- Te lo juro, todo bien, pero gracias por preocuparte

- De acuerdo, pero sabes que siempre contaras conmigo, cuando quieras hablar allí estaré - Buda sabia que su amigo le ocultaba cosas, pero como en las adicciones, el primer paso para superar un problema es aceptar que se tiene, no podía hacer nada aun.

Pasaron los días y Buda termino sus estudios, el día de su graduación muchas personas acudieron a felicitarlo, el se despidió de todos, les dio incluso la bendición y los animo a salir adelante, cuando se retiraron, se dirigió a su amigo Memo a quien abrazo, “las puertas de mi casa siempre están abiertas para ti” le dijo “cuando estés listo para hablar ya sabes donde encontrarme” Memo solo sonrió, después se despidieron, hubo incluso llanto y entonces el Buda desapareció.

En la escuela todo fue muy normal, como lo predijo, nadie se acordaba del Buda, los pasillos se mostraban oscuros, la cafetería estaba mas apagada que en tiempos anteriores, en cuanto a Memo, los arranques de depresión que siempre tuvo se agravaron, ahora eran mas directos, culpaba a sus amigos de sus problemas, se perdía en los pasillos y lloraba, solía estar mucho tiempo solo, a veces recordaba al Buda, y entonces sonreía, pero no se atrevía a visitarlo. Apareció entonces un chico, su nombre era Lucifer, había estado en sus clases desde que entro en la escuela pero nunca le hablo, hasta ese día que el joven se le acerco, “te veo deprimido amigo, no esta mal estar deprimido, te ayuda a ver el mundo con mas realismo, ven, yo te entiendo, sufro igual que tu, seamos amigos”, Memo sintió miedo, a comparación del Buda este joven tenia una especie de aura oscura, pero la confusión y el estado de animo en el que se encontraba no le ayudaron mucho, asi que le dio la mano a su compañero y desde entonces se volvió su sombra.

Buda se había dedicado a errar, anduvo a pie por toda la republica, deseo ser la Luna para viajar mas lejos, pues ella va a donde quiere sin necesidad de visas ni pasaporte, pero el hombre le a puesto barreras a la tierra, asi que después de caminar por casi un año decidió regresar a visitar a sus amigos, tenia un presentimiento y tenia que aclararlo pronto. Como ya lo había previsto, ya nadie se acordaba de el, paso por los pasillos iluminando todo, pero fue como un fantasma entre la gente, un chico que logro verlo corrió a abrazarlo:

- Buda, ya te extrañaba, ¿por que nos abandonaste? - decía, el Buda solo sonrío

- Siempre he pensado en ustedes, pero en mi mente jamás sentí que correspondieran mis pensamientos, no me engañas - asi fue su severa respuesta, después pregunto por su amigo

- No lo se, lo han visto con un chico medio extraño, ya no habla con nadie

Preocupado, se despidió del chico y corrió al estacionamiento de la escuela, Buda en verdad tenia poderes, podría percibir los pensamientos de la gente solo pensando en ella, sabia cuando alguien lo necesitaba, pero jamás había percibido una verdadera muestra de afecto de parte de nadie, en cuanto a Memo, su poder no servia con el, había generado un cariño especial para su amigo, pero su mente la veía oscura, su corazón igual, y ahora podía percibir una presencia maligna junto al chico, siguiendo su instinto encontró a Memo en el ultimo piso del estacionamiento, junto a Lucifer, este tenia su mano en el hombro de su amigo, estaban junto a los barandales observando el vació, entonces sintió temor

- ¡Memo!! – Grito - ¿Qué sucede?

- ¿Qué haces aquí? Vete, ya es demasiado tarde

- Amigo ¿Qué estas pensando hacer? Cuéntame lo que te ocurre, por favor, confía en mi yo te puedo ayudar, asi me cueste la vida, para eso están los amigos

- Buda ingenuo – respondió, mientras bajaba del barandal, una sonrisa macabra se dibujo en el rostro de Memo - yo jamás te he considerado mi amigo

Aquellas palabras dejaron paralizado a Buda, fueron como un virus que se dirigía corriendo hasta su corazón destrozando todo a su paso y ahora devoraba lentamente el órgano vital, tardo en reaccionar, cuando volvió en si Memo tenia las manos sobre su cuello, trato de defenderse, pero físicamente su rival era mas fuerte, por un momento sintió miedo, pero entonces cedió ante su cruel destino, miro a los ojos a Memo y sonrío:

- Pobre, ¿a quien consideras amigo?, a quien te dio su tiempo, te tendió su mano y trato de ayudarte siempre o a aquel que apenas conoces y ahora te insita al suicidio, ¿solo por que tiene los mismos problemas que tu crees que ya es tu mejor amigo?, me das lastima… moriré solo para demostrarte que un verdadero amigo esta dispuesto a dar la vida por ti, no contigo.

El Buda dio su ultimo aliento y murió, el cielo pareció oscurecerse, Memo se sintió asustado, el cuerpo yacía ahora sin vida en el suelo, pero seguía sonriendo, aun podía sentir la paz que emanaba de sus labios, se sintió confundido, había matado a la única persona que le había hecho olvidar sus problemas, quiso llorar, soltó entonces un grito tan fuerte y terrible que aun hoy en día la gente en la escuela afirma seguir escuchándolo, Lucifer lo tomo del brazo y lo acerco al barandal,

- No te preocupes, todo esta bien, yo te entiendo - le dijo - he pasado por los mismos problemas que tu, yo soy tu amigo, aventémonos juntos, estaremos mejor” entonces se subió al barandal junto con Memo y después, en un acto traicionero, lo empujo, después junto con el viento desapareció.

Muchos estuvieron presentes el día en que Buda y aquel chico depresivo murieron, de Lucifer nada se supo, hoy nadie puede decir quien perdió la vida esa vez, solo que en esa escuela murió gente, se volvió un morbo, una de las historias que se contaban para atraer mas alumnos o espantar a los ya existentes; escribo esto para que todo mundo sepa que allí, en el ultimo piso del estacionamiento, presas de sus propios demonios, y de los demonios creados por la sociedad de la comodidad y la ignorancia, en ese lugar perecieron Memo, el chico depresivo y el Buda.

domingo, 2 de octubre de 2011

Black Magic Woman

Navegando en mis cavilaciones, pensando en los problemas que agobian mi presente y sensibilizado por el aroma del ondeante humo de una varita de incienso, decidí prender la radio, quería escuchar la voz de alguien distinto a mi conciencia que me ayudara a sobrellevar la soledad abrumadora de mis revueltos pensamientos, fue entonces que me tope con este hermoso blues tan conocido de Carlos Santana, un tema llamado “Black Magic Woman”; cerré entonces mis ojos y deje que la música me llevara a un punto de éxtasis, a una entrada a lo mas ínfimo de mi imaginación, y empecé a evocar extrañas escenas, sentimientos y emociones encontradas, lector le invito a que se interne conmigo en el apasionante mundo de los sueños y las fantasías:
Mientras empezaba a inundar mis oídos con el ritmo de esta canción, abrí los ojos y me encontré sentado sobre un fino sillón rojo frente a una mesa en la esquina de un cabaret, sobre ella una botella de coñac; en mis labios desintegrándose lentamente un delicado habano, lo deposito en un cenicero de cristal con forma pentagonal que hay en la mesa, y sirvo delicadamente un poco del liquido que me ofrece la cercanía en una pequeña copa de cristal, me dispuse a beber cuando voltee mi mirada hacia el escenario, sobre el, una hermosa mujer moviéndose de manera artificiosa y sensual al ritmo de una guitarra, cubierta por el humo de los cigarrillos que se consumían en las mesas contiguas, permítame describirla: una diosa morena, pelo castaño a los hombros, labios carnosos, un cuerpo digno de competir con Afrodita e incitar al mismo Júpiter al pecado, su rostro mostraba un maquillaje no muy cargado pero si al punto de denotar las facciones pronunciadas de la lujuria, sus manos se movían cual princesa tibetana, girando, subiendo y bajando al compás de una melodía tranquila y seductora, bailaba al son de la música al ritmo de una guitarra, apoyada de un timbal y un repentino piano, sus movimientos eran muy gráciles y seductores, se movía de tal forma que al menear la cadera hacia en frente parecía desprender tal fuerza que me hacia echar la cabeza hacia atrás y regresarla suspirando.
Siguió bailando al ritmo de la guitarra, iba de una esquina a la otra, al frente y atrás, bajaba y volvía a subir con gracilidad, con su candidez y con esa energía inagotable que alimentaba cada vez mas su sensualidad, de pronto se dio vuelta en un giro mágico y mostró su espalda desnuda al publico, bajo después la cabeza hacia atrás en una posición complicada y dirigió sus ojos a mi por un instante, hechizándose con esa mirada lasciva y coqueta, como Medusa a quien se atrevía a mirarla, regresó a su posición original liberándome de mi petrificación momentánea, dirigí entonces los ojos a la gente y me extraño darme cuenta que nadie mas estuviera atento a los movimientos de la grácil gitana, regreso la atención al escenario pero ella ya no esta, me levantó apresurado y busco con los ojos aquella morena pero nada, en el escenario hay músicos pero los movimientos de sus dedos en los instrumentos no concuerdan con la música que seguía presente en mis oídos, Salgo corriendo del recinto, afuera llueve, las calles atascadas de gente apresurada y autos enloquecidos, sin embargo en mis oídos solo tengo la música, el mundo se a vuelto mudo para mi, empiezo a correr, buscando el origen de aquella guitarra seductora, entro a todos los bares, cantinas y lugares donde la lógica pudiera ofrecerme la esperanza de encontrar aquella musa de mis pensamientos, pero no encuentro nada, sigo mi camino movido por el sonido de mis deseos hasta llegar a la entrada del edificio donde me hospedaba, la música es mas fuerte, y crece cada vez mas al ritmo de los latidos de mi corazón emocionado, hasta que me topo con mi apartamento, confundido abro la puerta para llevarme la gran sorpresa de verme sentado en una silla acurrucado por el sonido de una guitarra que salía de una radio, despierto sobresaltado cuando la canción esta a punto de terminar, me levanto de golpe aun desorientado y me topo de frente con aquella morena musa hermosa mía recostada en mi cama preguntándome sobre mi estado, le respondo con una sonrisa, capte entonces, mientras terminaba la magia de la guitarra de Santana que había estado soñando y la mujer que bailaba en aquel cabaret era mi esposa adorada que dormía en mi cama mientras la observaba.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Reflexionando: El ligue

Me encontraba una mañana de febrero navegando en las caudalosas corrientes de la Internet, montado en un bote azul con la imagen de un rostro y un libro pintados en la popa, cuando conocí a una chica que me cautivo, alguien me dijo muy seguro de si “¿Apoco te gusto?”, respondí que no, sabia diferenciar entre un “me gusta” y un “me atrae”: un “me gusta” no puede darse de manera tan espontánea, es algo que se va dando cuando se conoce a la persona y se convive con ella; incluso un “me atrae” era difícil, pues no existía una interacción directa en la que pudieran darse los síntomas comunes de la atracción, simplemente se me hacia una chica linda, como se me hace linda una pintura, una escultura o cualquier obra de arte humana o divina. Puesto que teníamos a los mejores de mis amigos en común decidí hablarle, no entrare en detalles, pues esto no es un “bello cuento de amor”, sino una reflexión basada en sucesos y pensamientos que surgieron en el aun inconcluso y casi decadente proceso de mi enamoramiento.

Pasaban los días, normales y rutinarios, conocí a esta chica en persona, mi primera impresión: “que bellos ojos, que manera tan amable y a la vez tímida de hablar, que tierna es”, en este punto de mi historia puedo decir “me atrae”, pues los síntomas se dieron, (el sentimiento de estrujamiento en el estomago, el nerviosismo, las palabras fugitivas, posible enrojecimiento de la piel, etc.), sumado a ello, me gusto su forma de ser. Poco a poco empecé a sentirla muy presente en mi mente, estaba confundido; la gente decía “estas enamorado”, yo me negué a aceptarlo, a penas y había entablado algunas conversaciones con ella, habíamos asistido a algunos eventos públicos con nuestros amigos, pero nada aun que pudiera llamar “enamoramiento”

Un día decidí invitarla a salir, se lo platique a una amiga, ella se emociono por mi e hizo un comentario algo extraño que marco mi reflexión, “bien por ti, ya vas a perder tu virginidad”; me sentí confundido, apenas era una salida juntos, no buscaba nada mas; en verdad, nunca le había dado importancia al hecho de ser lo que la gente llama “un virgen”, en ese momento lo considere un comentario sarcástico y gracioso y me fui sin comentar nada, pero las palabras quedaron grabadas en mi mente.

Llego el día acordado, por decisión mutua, algunos amigos vinieron con nosotros, yo me sentí nervioso, me invadieron los recuerdos y el miedo, no fui yo mismo, percibí que ella abría su corazón conmigo, pero debido a mi nerviosismo; las respuestas que quería dar a sus problemas las hallé demasiado tarde. Caminamos un poco, entramos a lugares entretenidos, vimos una película, jugamos billar, pasear, después llegue al final del día, a las 7:00 la deje en su transporte, no sin antes desearle que llegara con bien a su destino; mis amigos esperaban detrás, ya camino a casa empecé una discusión con los camaradas sobre mi manera de desenvolverme, ellos defendían la idea de ser “aventado”, actos como tomar su mano, decirle piropos, abrazarla, rozar su piel, incluso dado el caso robarle un beso, en el transcurso de la velada anterior, una pareja entre ellos inicio un juego de besos, mordidas y toqueteos, y llegaron a insinuar que actuara igual, yo molesto y recordando esto les recrimine el estar insinuando que actuara como un delincuente, un profanador, una bestia en celo y ellos me recriminaban lo lentos y poco insinuantes de mis pasos; recordé entonces una cita de Shakespeare que transcribo: “Tan tarde llega el que va demasiado rápido como el que va demasiado lento”, mis pasos llevaban buen ritmo, si se veían pausados eran debido a heridas ocasionadas en las batallas pasadas. Mantuvimos la conversación hasta despedirnos a las puertas del gigante anaranjado.

Caminando de regreso a mi hogar pase por en frente de una preparatoria a la hora de su salida, era turno vespertino, me recargue en la pared de la acera de en frente y me puse a meditar, pensé en la discusión con mis amigos, en las veces anteriores que había visto a la chica, me pregunte por que había tenido ese tipo de platica y entonces llegue a un descubrimiento, acepte una realidad que a este punto ya no podía negar, estaba enamorándome. Anhele una bella relación, fundamentada en amor y respeto, en peleas y risas, en comprensión y apoyo; en comunicación pero principalmente amor; siendo un hombre de letras que gustaba de la historia y la literatura me había instruido básicamente en el arte de enamorar, pero muy difícil es llevar tales enseñanzas a la practica, pensé en los regalitos, las flores, la poesía, las caminatas, las citas, pero estos sucesos los contemplaba después de que ambas partes hubieran demostrado señales de interés; en mi situación, apenas y habíamos salido, no estaba muy seguro de sus sentimientos hacia mi, no sabia que hacer, pues no quería imponer mis deseos a los suyos y basar mi relación en manipulaciones y control

Me dedique a observar, cual científico en practica de campo, a los jóvenes que salían de la preparatoria, un grupito de chicos con ropa informal, aparentemente con intenciones de dirigirse a una fiesta, se detuvo a lado de mi, parecía que venían a recoger a alguien, mencionaron a un tal Rubén, 2 de ellos discutían sobre el físico de las chicas que iban saliendo cuando llego el joven esperado, entonces escuche un pedazo de conversación que quiero transcribir:

X - oye, esa chava de la que te despediste

Rubén – es una amiga, es chida

X – No ma, esta bien buena, me gusta, creo que me enamore, preséntamela

Rubén - si claro, ira a la fiesta de al rato, allá te la presento y te la ligas

Después de escuchar esto, con desconcierto me levante y decidí proseguir mi camino, pensando en mi situación, recordé entonces aquel comentario de mi amigo “ya vas a perder tu virginidad”, me pregunte, ¿en que momento me prepare para ese momento?, nunca he rechazado el sexo, pero jamás a sido mi prioridad al intentar una relación ni he buscado fundamentarla en placeres carnales. Mi memoria cayo entonces en aquella discusión unas horas antes con mis amigos, hubo unas palabras que me dejaron pensativo, “es que tu no sabes ligar”, ¿Qué es ligar? me pregunte, pero no encontré en mi una respuesta.

Al llegar a mi casa, subí a mi recamara, prendí una varita de incienso, tome el diccionario de mi librero y me senté a buscar la palabra ligar, tenía muchas connotaciones: mezclar metales, juntar, unirse para un fin, “obligar”, y el ultimo, la respuesta que buscaba la cito textual “entablar relaciones amorosas pasajeras y superficiales”; lector, mi mente trabajo mas ágil desde este momento, como si alguna fuerza luminosa hubiera retirado lo que bloqueaba mi cabeza y dejara fluir con libertad mis ideas, usted podrá calificarme de loco, de idiota o de cualquier adjetivo que desee, podrá notar elípticas mis próximas palabras, pero he aquí a grandes rasgos lo que mi mente dedujo después de horas de meditación:

No soy un experto en el tema, ni tengo la experiencia suficiente, pero si nos remitimos a la ciencia, un enamoramiento inicia por la atracción: compatibilidad cromosomita, reacciones físicas, deseos carnales; hasta este punto la única finalidad del hombre es el sexo, pero en una relación amorosa, ya sea directa o indirectamente; se busca una persona afín a nuestro estilo de vida, quien pueda compenetrar con nosotros para una vida en pareja; aclaro, no me refiero a que el hombre piense inmediatamente en matrimonio, pero hoy la gente la siento tan confundida que por basarse en una simple atracción física necesita probar varias parejas para encontrar esa “media naranja”; deduzco entonces, el hombre o mujer que sabe lo que busca en su opuesto y lo elige como pareja terminaría viviendo con ella pasiva y felizmente por el resto de su vida o al menos por el tiempo que tarde en asegurarse de sus sentimientos reales y sus verdaderos deseos con ese opuesto sin necesidad de buscar una novia tras otra, no quiero decir con esto que uno terminara con la primera con la que ande, pero tampoco debe quedarse con la ultima simplemente por ser (valga la redundancia) la última. Sin embargo, el hombre hoy deja de lado todo aquello y arriesga todo en la atracción física, a que me refiero, un hombre que busca una mujer tierna, amable y trabajadora no piensa primero en estos puntos que son importantes para futuro, sino en el pasajero atractivo visual de una mujer sensual y bella, lo demás con suerte lo descubrirá con el tiempo, después de haber llegado a un clímax sexual y saber si le satisfizo una necesidad, sino compaten, entonces recurrirá al “truene” y buscara otra pareja de la misma manera que la anterior, teniendo asi amoríos fugaces sin sentido, he aquí que muchos matrimonios, (hoy en día muy común parejas en unión libre), se formen por motivo de un hijo o de la idea de “pues es que es con quien andaba”

En análisis de lo anterior llegó al fenómeno alrededor del cual gira el ligue: el sometimiento; un enamoramiento debería darse de manera espontánea, surgir y crecer equilibradamente, sin embargo, en el ligue, mas por el hombre que por la mujer, se da la manipulación, la búsqueda del deseo, se da lo que la gente llama “seducción”, el utilizar tácticas para convencer al contrario de que sus deseos son los mismos que posee el que liga, de que debe someterse indirectamente a el, confundiendo a la “victima” y haciéndole pensar que esta enamorada; llega el momento en que alguien se da cuenta de esto y entonces viene el típico “como pude andar con un patán como el (ella)”, he aquí en este punto su respuesta. Fueron psicológicamente engañadas y manipuladas. Aclaro otro punto aquí, no estoy en contra de la seducción, llega a ser algo romántico cuando se da dentro de una pareja para salir de una discusión o “reavivar la llama de la pasión”, estoy en contra, como ya lo dije de que se use como método de engaño para controlar los deseos del opuesto.

Lector, he aquí mi opinión acerca del ligue, puede ahora llamarme como quiera, loco, retrograda, con un poco de osadía ignorante, incluso ardido, pero he expuesto ya mi pensamiento, espero reflexione mis palabras querido lector, y concluyo esta reflexión diciendo lo que resumiría todo lo anterior: La diferencia entre ligar y enamorar; el ligue se basa en una atracción física y superficial, el enamoramiento en verdaderos y profundos sentimientos de amor.

sábado, 11 de junio de 2011

Isabel la oxidada

Esta es la historia de Isabel, la conocí en una convención, ella no era como los demás, tenía unas hermosas piernas de madera y reluciente torso de metal; aun asi se veía hermosa, después de platicar, después de platicar decidió irse a vivir conmigo.

La empecé a amar desde que la vi, yo le contaba mis penas y aventuras y ella me platicaba la historia de sus antepasados; Isabel tenia un poder muy singular, sus manos eran afiladas y tenían mucho poder; me contó que los que la precedieron eran igual, y ayudaron a los guerreros de la antigüedad a ganar importantes batallas. Isabel quería sentirse igual de útil que sus anteriores, no quería ser como una reliquia en la casa, le ofrecí entrenar para que juntos hiciéramos cosas grandes, ella acepto.

Nos dedicábamos a investigar, leíamos historias, veíamos vídeos donde hombres bailaban con seres como ella, decidí que primero debíamos aprender a movernos con gracilidad, no éramos los mejores pero lográbamos grandes avances. Me gustaba bailar con Isabel, y la gente así nos lo hizo ver, algunos nos temían, otros nos envidiaban, otros de plano nos ignoraban. Decidí que había que hacer algo más, así que me enfoque en sus poderes, empecé enseñándole a partir manzanas por la mitad, parecía fácil, pero se necesita concentración y precisión para tener un corte perfecto, la gente nos admiro más

Me sentía feliz entrenando a Isabel, cada día la adoraba mas, pero un día, cuando practicábamos nuestros pasos de baile, descubrí algo en ella que me desconcertó, sus manos se habían puesto amarillas; la gente empezó a llamarle Isabel la oxidada, empezaba a preocuparme, sin embargo, seguí con los entrenamientos. Cada día, Isabel se ponía peor, su piel perdía color, tomaba un tono más amarillento sobre uno opaco y apagado, mis manos también resultaron afectadas, se llenaron de ampollas y cortes, no sabia que hacer.

Un día, un hombre sabio se me apareció y me dio una enseñanza, un gran poder debe usarse para el bien y no para impresionar a los demás; después me hizo entender el problema, me enfoque tanto en el placer que me daban los entrenamientos, en tratar de impresionar y divertirme con mi querida Isabel, que olvide darle los cuidados necesarios y ahora Isabel estaba oxidándose y si seguía así, la iba a perder. Me sentí mal conmigo mismo, me sentí un monstruo, así que decidí dejar las manzanas, los bailes y la empecé a cuidar, le limpie sus heridas, le puse ungüentos de aceite de clavo para proteger su piel, le decía a cada rato palabras de afecto y me puse al pendiente de su situación; entonces su estado mejoro, seguía viéndose opaca, pero ya no se veía como Isabel la oxidada, pronto se vería bella y reluciente como cuando la conocí.

Ahora Isabel descansa, el tiempo decidirá si retomamos los entrenamientos, pero mientras yo aprendí una lección de vida que usted, lector, puede aplicar: cuando se tiene un amigo, incluso cuando se tiene un amor, se pasan momentos divertidos y felices, la gente los vera con envidia tal vez, y usted sonreirá, pero ojo, de vez en cuando hay que darle mantenimiento a esa relación, a base de la comunicación, de las muestras de cariño y de la constante atención al estado físico y mental de aquel con quien compartimos esos momentos, pues de lo contrario esa relación de amor o de amistad se puede oxidar y en el peor de los casos, se puede perder. Quiere a tu prójimo, atesora esos momentos que vives con el y no dejes que le pase lo que a Isabel, que con el tiempo se oxido…

lunes, 6 de junio de 2011

Por la mañana del 6 de junio

Esta mañana empece a leer "Demian", de Herman Hesse, la introducción me basto para tener un encuentro conmigo mismo, quisiera citar algunas partes para que usted lector haga un auto conocimiento:

"Los poetas cuando escriben novelas, suelen hacer como si fueran Dios mismo y pudieran abarcar con su mirada toda una historia humana, comprenderla y exponerla revelando en todo momento su mas intima esencia. Yo no puedo hacerlo así, como tampoco los poetas, pero mi historia es mas importante que a cualquier poeta la suya, pues es la mía propia y es la historia de un hombre... No soy un hombre que sabe, he sido un hombre que busca y lo soy aun. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas, sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse mas a si mismos"

Y yo reflexiono: "aquel hombre que diga que sabe todo ¿ conocerá tambien su propia ignorancia? El conocimiento es la esencia misma del hombre que nace y vive, es el oxigeno de aquel que tiene el poder del raciocinio y la reflexión. Tener todo el conocimiento atenta contra la dignidad del mismo hombre, pues debe conocer la esencia y el alma de todas las cosas y de todos los seres animados e inanimados, y entonces ya nada tendría que hacer en este mundo... Aquel que diga saber todo esta preparado para morir de aburrimiento.

Dijo Socrates, "conócete a ti mismo", creo entonces estará preparado para conocer lo demás, pero para conocerse a uno mismo debe comprender su nacimiento, su existencia, su mundo y su propio fin, ¿que tiempo habrá para el resto si la muerte es la culminación del auto conocimiento"

martes, 31 de mayo de 2011

El ángel y mi demonio


El demonio llego cuando apenas salía de mi oscuridad, empezaba a vivir feliz con mi soledad, la compartía con personas iguales a mi y sobrellevaba la realidad, pero el conocía mi interior, me había estudiado y me tentó con la creatividad; la gente decía que era un mortal, cuando llego, alguien se acerco a mi y me susurro en el oído; “mira ese pobre diablo, es un mujeriego y viene ebrio, el pecado vive en el, cuídate, te querrá tentar y te hundirás en su oscuridad”, no le di mucha importancia.

Los días pasaban normales en cuanto a mi monotonía se refiere, solo que ahora estaba invadida por la presencia de aquel demonio: se sentaba en los comedores y se rodeaba de sus seguidores, otras veces lo veía llevar señoritas a la oscuridad, el decía que eran juegos de niños; llego a asistir a las reuniones que tenia con mis amigos en aulas de la institución. Un día, me encontraba hablando con dos compañeros, yo tendía mucho a la fantasía, (la gente lo sabia), les platicaba sobre el posible camino que se debería seguir para ser un guerrero (me sentía como un niño, pero eso me divertía), el demonio, que escuchaba desde lejos, se acerco a mi y me reto a pelear, no se requería contacto físico, el objetivo era impresionar con movimientos originales, se movía muy bien, simulaba cargar energía, lanzar algún poder, brincar y golpear, pero yo no lo hice mal, los espectadores marcaron empate. Desde entonces nos empezamos a frecuentar, seguía con la vida que había elegido, pero me daba un tiempo para sus retos, frecuentaba las reuniones del demonio, acogí el vampirismo, la vida intelectual, sus palabras las tome como una realidad; a pesar de la maldad que emanaba, fue un maestro para mi, me enseño a crecer. Me hice amigo también de su pareja, una hermosa ninfa que permanecía a su lado siempre y a la que le guarde siempre un sincero respeto. Después comenzó a asimilar mis costumbres, frecuento a mis amigos, adopto algunos de mis gustos, no comprendía sus intenciones, pero me sentía en ese momento orgulloso, uníamos al mundo, abríamos puertas juntos, después todo cambio.

Me empezaba a sentir a la altura del demonio, y el asi lo noto, por lo que cuando comencé a tener mis propios logros el intento entrar en ellos, de pronto me empezó a hablar de poderes inimaginables, rituales, sucesos asombrosos que le habían ocurrido, todo esto tenia en común que siempre superaban las acciones que yo hiciera, si yo había ganado una batalla el había ganado una guerra, si yo terminaba un proyecto majestuoso el había completado 3, mi respeto se volvió en miedo. De pronto los seguidores del demonio se alejaron de el, solo quedamos su ninfa y yo a su lado.

Las cosas empezaban a cambiar, hasta el momento me sentí que vivía en un mundo perfecto pero poco a poco comenzaba a sentir la presencia del mal que se hacia cada vez mas fuerte, otros demonios llegaron del inframundo a separar a mis amigos, me sentí inútil al no poderlo evitar. Me tuve que alejar de la escuela, mas no de mi demonio, no en ese momento, a pesar de su maldad, sentí lastima, pues su ninfa también lo abandono. El seguía poniéndome pruebas, pero ahora era diferentes, surgió en el una sed de poder, me retaba para ver si podía ser su subordinado, el dictaba ordenes y yo las debía cumplir, ahora ya no crecía, tenia que ayudarlo a crecer, sentí temor, el demonio me jalaba poco a poco a la oscuridad, fue cuando decidí que también me debería alejar…

Ahora seguía mi camino solo, buscaba mis propios logros, me codee con personas fuertes, creo que también, muy en el fondo, también buscaba poder; aprendí de los grandes, entrenaba día con día para librar batallas emocionales. Adquirí en ese tiempo un cristal mágico, un pequeño y poderoso cuadro transparente que me brindaba la oportunidad de contemplar el mundo, te unía con la gente y te abría las puertas para la creatividad y el conocimiento; ocupe mi tiempo buscando la verdad a través de aquel aparato, desbordando mi creatividad en el, y tratando de descifrar cual era mi destino, me sentía completo… pero a la vez vacío.

Cada cierto tiempo, se suscitaba en México un encuentro cultural, una mezcla de países tan distantes y cercanos a la vez donde la gente acudía a expresar su libertad y a disfrutar de placeres dignos de quien sabe apreciarlo; a de saber lector que siempre acudía a estos eventos, uno de ellos se suscito en el mismo momento en el que detuve mi historia, debido al encuentro que estaba teniendo conmigo mismo decidí no asistir, mas adelante entenderá, estimado lector, la importancia de esta información

Pase los días siguiendo la misma rutina, de vez en cuando me daba un tiempo para buscar a mis viejos amigos, a quienes, debido a sus demonios, tenia que ver por separado; otras veces recurría al cristal mágico para saber que había sido de ellos; en una de esas consultas, me encontraba navegando entre las diferentes funcionalidades del cristal cuando una luz roja empezó a parpadear en un de las esquinas, al tocarla, el cristal se ilumino y apareció en el la imagen de un ángel de hermosos cabellos, una piel blanca y luminosa y unos hermosos ojos de mirada perdida; sus alas transparentes, mas parecidas a las de un hada, si no fuera por su forma; tendrían en tamaño real una envergadura de 4 metros tal vez, aquel ser había bajado a la tierra y flotaba en el aire, admirando las costumbres de los humanos, y deleitándose con las artes de los mas sabios, la gente que conocía su existencia la vio como a un mortal, le daban la poca importancia que al resto de la humanidad, otros, hombres de desconocida procedencia, glorificaron su imagen, hacían rituales, usaban vestimentas exuberantes, cambiaban hábitos con tal de sentirse dignos de su presencia.

Yo seguía siendo un hombre como cualquiera, tan común y tan insignificante como el resto de la humanidad, en cuanto a los rituales de adoración para el ángel, no me gustaba expresar algo que no soy; me conforme con el arriesgado trabajo de contemplar su imagen, fui testigo de sus avances: se deleitaba con las bellas artes: la pintura, la música y la literatura eran sus preferidas; me entere también de aquellos que al parecer, aprendieron a volar y alcanzaron la dicha de flotar a lado de ella, el ángel atesoro a esos hombres y mujeres y los llamo sus amigos.

Yo seguí viéndola a través del cristal, continúe con mi vida como hasta el momento; encontré gusto en el arte, buscaba inspiración en la luna, empecé a crear obras que quedaban inconclusas,; los días pasaban normales hasta que un día, alguien toco a mi puerta, era el demonio que volvía a mi para tentarme de nuevo, yo lo recibí, intento llenarme la cabeza de vanaglorias y mentiras, pero esta vez, no creería en sus palabras, me contó de su vida, había conseguido nuevos seguidores, ahora tenia mas poder, insinúo que su ninfa lo buscaba para postrarse a sus pies, como muchos otros lo habían hecho ya, palabras vanas pensé, hasta que entonces me revelo una verdad, algo que yo debía saber, pero que sumido en miseria no quise ver: el ángel, aquel ser que tanto había admirado, caminaba entre los hombres, era una mortal, solo yo podía ver sus alas; aun trataba de asimilarlo cuando el demonio, con una sonrisa en los labios y una mirada burlona, cual si estuviera leyendo mis pensamientos continuo su revelación, aquel día del encuentro cultural que mencione anteriormente, los dos seres bíblicos se encontraron, y ese día, el demonio sedujo al ángel, después la dejo ir…

Mi mente era una telaraña de confusión y sentimientos encontrados, me había dedicado a la contemplación, me conformaba con eso, ¿Por qué entonces me afectaba tanto la declaración del demonio?, a veces pienso que el tenia la respuesta, un ser infernal como ese debe poder leer el corazón de los hombres, consulte el cristal mágico, lo estudie a fondo, era verdad que demonio conocía al ángel, pero también mis amigos habían caminado junto a el, la había tenido tan cerca pero estaba tan hundido en mi miseria que no lo pude notar, ahora el demonio estaba en medio del camino; sin embargo, antes de irse, como una aparente muestra de bondad, me ofreció un poco de esperanza, me dijo que había notado un rasgo en el rostro marfileo del ángel que le recordó a su ninfa perdida, (era mentira que hubiera regresado entonces, pensé, pero eso demuestra que el diablo también sabe amar); con este recuerdo en mi mente use el poder del cristal mágico para decirle al ángel que quería conocerla, pero no hubo respuesta, recurrí a los que caminaron junto a ella, me contaron de su timidez, de su tendencia a divagar, (cosas que me hicieron adorarla mas), seguía insistiendo, investigando tanto al ángel como el demonio, el primero daba respuestas vagas, el demonio seguía con mentiras, algunos me decían que no hubo contacto entre los dos seres, pero pude observar las tácticas del diablo, como si quisiera el que asi lo hiciera, exaltaba sus propias virtudes y se inventaba otras con tal de impresionar al ángel y ejercer sobre ella su control.

Cierto día, no muy lejano al momento actual, me encontraba frente al cristal mágico en medio de mi investigación, cuando algo nuevo apareció; el ángel quería ser como sus superiores, aprender a pelear como el arcángel Miguel, líder de los ejércitos de Dios que blandia su espada poderosa para vencer al mal; el lector preguntara de que me sirve esta información, pero he de decirle que en los tiempos en que tenia un encuentro conmigo mismo un antiguo filosofo vino a mi en sueños y me revelo el camino que seguían los guerreros celestiales; para un mortal como yo era difícil aplicar las enseñanzas de aquel filosofo, pero para el ángel era un conocimiento que debía tener. En la víspera del festejo de los años terrenos del divino ser, le ofrecí darle la información que tenia escrita en papel, y entonces ella respondió, sentí la mano de Dios acariciando mi cabeza, me decía al oído que había esperanza.

El ángel me cito a cierta hora en cierto lugar, justo donde mi historia comenzó, recurrí por consejo con los que caminaron con ella y me ofrecieron un guía que me llevaría ante su presencia, tome el poco valor que en mi pútrida sangre quedaba y me dirigí a mi destino, mi guía trataba de mantenerme calmado pero los nervios secaban mi garganta y ataban mi lengua, rece a dios por que aquel sentimiento terminara, pero empeoro, mi cerebro se desconecto de mi cuerpo, empecé a gritar, a cantar, hacia movimientos ridículos, estaba perdiendo el control , si no es que ya lo había hecho, hasta que llegamos, fue como una mano gigante que me regresaba de golpe a la realidad, ella estaba en frente de mi, sentada, estudiando sobre las artes de los hombres, la gente decía que era mortal, pero yo podía ver sus alas, plegadas sobre su espalda, como las de las aves exoticas que reposan en los mas majestuosos árboles, tenia una luz propia que se desprendía de su marfilea piel, y que dejaria deslumbrada por su belleza hasta a la misma Afrodita; se levanto y se acerco a nosotros, a cada paso que daba sentía como la poca fortaleza que había guardado en mis venas se iba esfumando de mi cuerpo, acto seguido me saludo, ¡O lector! permítame expresarme en estas líneas para que pueda comprender lo que es estar frente a un ángel, su voz era suave y muy tenue, una voz tan bella que causaría envidia a la misma Terpsícore, que enseño a cantar a los hombres; le di los conocimientos prometidos, después roce su mejilla con mis labios y la envolví en un calido abrazo que apenas duro unos segundos, pero para mi fueron horas las que mi cuerpo se mantuvo flotando en medio de las verdes praderas donde Jesús se sentó a descansar al séptimo día de la creación; poco a poco volví a la realidad, estaba de nuevo frente al ángel y mi guía, seguía hipnotizado por la delicada fragancia de su perfume, cuando empezaron a hablar sobre su próximo encuentro, entonces ocurrió algo inesperado, lector, espero haya comprendido mis palabras hasta este punto para que sepa el golpe que fue para mi escuchar lo que a continuación paso… el ángel, usando su nombre mortal, pregunto por el demonio, lo quería volver a ver…

Lector, me encuentro encerrado voluntariamente entre cuatro paredes, escribiendo estas palabras, lo que ocurrió después de la revelación es confuso para mi, llegue a pensar que caí inconciente, pero fue la voluntad de mi cuerpo lo que trajo mi mente y alma hasta este punto, estoy en una lucha interna tratando de comprender, el mal se apodero de mi y lo vencí, encontré el bien y ahora el demonio vuelve a tratar de ejercer su control. ¿Acaso es una jugada del mal?, ¿Es una prueba que se me ha impuesto desde haya arriba?, ¿o es que acaso para algo tan divino solo algo tan oscuro es digno de su destino? Lector, mi historia no termina aquí, aun no se que ocurrirá mañana, mi mente se encuentra en el jardín de senderos que bifurcan del que Borges hablo en sus obras, y sus caminos son difíciles y están nublados. No se si tenga la fuerza suficiente para luchar contra un demonio que me supera en poder y experiencia, quisiera alejarme y aceptar una derrota temprana, pero aun la esperanza no a terminado de cruzar el umbral de mi puerta… Lector, dejo a su imaginación lo que pueda suceder, solo dios tal vez lo pueda saber…