El demonio llego cuando apenas salía de mi oscuridad, empezaba a vivir feliz con mi soledad, la compartía con personas iguales a mi y sobrellevaba la realidad, pero el conocía mi interior, me había estudiado y me tentó con la creatividad; la gente decía que era un mortal, cuando llego, alguien se acerco a mi y me susurro en el oído; “mira ese pobre diablo, es un mujeriego y viene ebrio, el pecado vive en el, cuídate, te querrá tentar y te hundirás en su oscuridad”, no le di mucha importancia.
Los días pasaban normales en cuanto a mi monotonía se refiere, solo que ahora estaba invadida por la presencia de aquel demonio: se sentaba en los comedores y se rodeaba de sus seguidores, otras veces lo veía llevar señoritas a la oscuridad, el decía que eran juegos de niños; llego a asistir a las reuniones que tenia con mis amigos en aulas de la institución. Un día, me encontraba hablando con dos compañeros, yo tendía mucho a la fantasía, (la gente lo sabia), les platicaba sobre el posible camino que se debería seguir para ser un guerrero (me sentía como un niño, pero eso me divertía), el demonio, que escuchaba desde lejos, se acerco a mi y me reto a pelear, no se requería contacto físico, el objetivo era impresionar con movimientos originales, se movía muy bien, simulaba cargar energía, lanzar algún poder, brincar y golpear, pero yo no lo hice mal, los espectadores marcaron empate. Desde entonces nos empezamos a frecuentar, seguía con la vida que había elegido, pero me daba un tiempo para sus retos, frecuentaba las reuniones del demonio, acogí el vampirismo, la vida intelectual, sus palabras las tome como una realidad; a pesar de la maldad que emanaba, fue un maestro para mi, me enseño a crecer. Me hice amigo también de su pareja, una hermosa ninfa que permanecía a su lado siempre y a la que le guarde siempre un sincero respeto. Después comenzó a asimilar mis costumbres, frecuento a mis amigos, adopto algunos de mis gustos, no comprendía sus intenciones, pero me sentía en ese momento orgulloso, uníamos al mundo, abríamos puertas juntos, después todo cambio.
Me empezaba a sentir a la altura del demonio, y el asi lo noto, por lo que cuando comencé a tener mis propios logros el intento entrar en ellos, de pronto me empezó a hablar de poderes inimaginables, rituales, sucesos asombrosos que le habían ocurrido, todo esto tenia en común que siempre superaban las acciones que yo hiciera, si yo había ganado una batalla el había ganado una guerra, si yo terminaba un proyecto majestuoso el había completado
Las cosas empezaban a cambiar, hasta el momento me sentí que vivía en un mundo perfecto pero poco a poco comenzaba a sentir la presencia del mal que se hacia cada vez mas fuerte, otros demonios llegaron del inframundo a separar a mis amigos, me sentí inútil al no poderlo evitar. Me tuve que alejar de la escuela, mas no de mi demonio, no en ese momento, a pesar de su maldad, sentí lastima, pues su ninfa también lo abandono. El seguía poniéndome pruebas, pero ahora era diferentes, surgió en el una sed de poder, me retaba para ver si podía ser su subordinado, el dictaba ordenes y yo las debía cumplir, ahora ya no crecía, tenia que ayudarlo a crecer, sentí temor, el demonio me jalaba poco a poco a la oscuridad, fue cuando decidí que también me debería alejar…
Ahora seguía mi camino solo, buscaba mis propios logros, me codee con personas fuertes, creo que también, muy en el fondo, también buscaba poder; aprendí de los grandes, entrenaba día con día para librar batallas emocionales. Adquirí en ese tiempo un cristal mágico, un pequeño y poderoso cuadro transparente que me brindaba la oportunidad de contemplar el mundo, te unía con la gente y te abría las puertas para la creatividad y el conocimiento; ocupe mi tiempo buscando la verdad a través de aquel aparato, desbordando mi creatividad en el, y tratando de descifrar cual era mi destino, me sentía completo… pero a la vez vacío.
Cada cierto tiempo, se suscitaba en México un encuentro cultural, una mezcla de países tan distantes y cercanos a la vez donde la gente acudía a expresar su libertad y a disfrutar de placeres dignos de quien sabe apreciarlo; a de saber lector que siempre acudía a estos eventos, uno de ellos se suscito en el mismo momento en el que detuve mi historia, debido al encuentro que estaba teniendo conmigo mismo decidí no asistir, mas adelante entenderá, estimado lector, la importancia de esta información
Pase los días siguiendo la misma rutina, de vez en cuando me daba un tiempo para buscar a mis viejos amigos, a quienes, debido a sus demonios, tenia que ver por separado; otras veces recurría al cristal mágico para saber que había sido de ellos; en una de esas consultas, me encontraba navegando entre las diferentes funcionalidades del cristal cuando una luz roja empezó a parpadear en un de las esquinas, al tocarla, el cristal se ilumino y apareció en el la imagen de un ángel de hermosos cabellos, una piel blanca y luminosa y unos hermosos ojos de mirada perdida; sus alas transparentes, mas parecidas a las de un hada, si no fuera por su forma; tendrían en tamaño real una envergadura de
Yo seguía siendo un hombre como cualquiera, tan común y tan insignificante como el resto de la humanidad, en cuanto a los rituales de adoración para el ángel, no me gustaba expresar algo que no soy; me conforme con el arriesgado trabajo de contemplar su imagen, fui testigo de sus avances: se deleitaba con las bellas artes: la pintura, la música y la literatura eran sus preferidas; me entere también de aquellos que al parecer, aprendieron a volar y alcanzaron la dicha de flotar a lado de ella, el ángel atesoro a esos hombres y mujeres y los llamo sus amigos.
Yo seguí viéndola a través del cristal, continúe con mi vida como hasta el momento; encontré gusto en el arte, buscaba inspiración en la luna, empecé a crear obras que quedaban inconclusas,; los días pasaban normales hasta que un día, alguien toco a mi puerta, era el demonio que volvía a mi para tentarme de nuevo, yo lo recibí, intento llenarme la cabeza de vanaglorias y mentiras, pero esta vez, no creería en sus palabras, me contó de su vida, había conseguido nuevos seguidores, ahora tenia mas poder, insinúo que su ninfa lo buscaba para postrarse a sus pies, como muchos otros lo habían hecho ya, palabras vanas pensé, hasta que entonces me revelo una verdad, algo que yo debía saber, pero que sumido en miseria no quise ver: el ángel, aquel ser que tanto había admirado, caminaba entre los hombres, era una mortal, solo yo podía ver sus alas; aun trataba de asimilarlo cuando el demonio, con una sonrisa en los labios y una mirada burlona, cual si estuviera leyendo mis pensamientos continuo su revelación, aquel día del encuentro cultural que mencione anteriormente, los dos seres bíblicos se encontraron, y ese día, el demonio sedujo al ángel, después la dejo ir…
Mi mente era una telaraña de confusión y sentimientos encontrados, me había dedicado a la contemplación, me conformaba con eso, ¿Por qué entonces me afectaba tanto la declaración del demonio?, a veces pienso que el tenia la respuesta, un ser infernal como ese debe poder leer el corazón de los hombres, consulte el cristal mágico, lo estudie a fondo, era verdad que demonio conocía al ángel, pero también mis amigos habían caminado junto a el, la había tenido tan cerca pero estaba tan hundido en mi miseria que no lo pude notar, ahora el demonio estaba en medio del camino; sin embargo, antes de irse, como una aparente muestra de bondad, me ofreció un poco de esperanza, me dijo que había notado un rasgo en el rostro marfileo del ángel que le recordó a su ninfa perdida, (era mentira que hubiera regresado entonces, pensé, pero eso demuestra que el diablo también sabe amar); con este recuerdo en mi mente use el poder del cristal mágico para decirle al ángel que quería conocerla, pero no hubo respuesta, recurrí a los que caminaron junto a ella, me contaron de su timidez, de su tendencia a divagar, (cosas que me hicieron adorarla mas), seguía insistiendo, investigando tanto al ángel como el demonio, el primero daba respuestas vagas, el demonio seguía con mentiras, algunos me decían que no hubo contacto entre los dos seres, pero pude observar las tácticas del diablo, como si quisiera el que asi lo hiciera, exaltaba sus propias virtudes y se inventaba otras con tal de impresionar al ángel y ejercer sobre ella su control.
Cierto día, no muy lejano al momento actual, me encontraba frente al cristal mágico en medio de mi investigación, cuando algo nuevo apareció; el ángel quería ser como sus superiores, aprender a pelear como el arcángel Miguel, líder de los ejércitos de Dios que blandia su espada poderosa para vencer al mal; el lector preguntara de que me sirve esta información, pero he de decirle que en los tiempos en que tenia un encuentro conmigo mismo un antiguo filosofo vino a mi en sueños y me revelo el camino que seguían los guerreros celestiales; para un mortal como yo era difícil aplicar las enseñanzas de aquel filosofo, pero para el ángel era un conocimiento que debía tener. En la víspera del festejo de los años terrenos del divino ser, le ofrecí darle la información que tenia escrita en papel, y entonces ella respondió, sentí la mano de Dios acariciando mi cabeza, me decía al oído que había esperanza.
El ángel me cito a cierta hora en cierto lugar, justo donde mi historia comenzó, recurrí por consejo con los que caminaron con ella y me ofrecieron un guía que me llevaría ante su presencia, tome el poco valor que en mi pútrida sangre quedaba y me dirigí a mi destino, mi guía trataba de mantenerme calmado pero los nervios secaban mi garganta y ataban mi lengua, rece a dios por que aquel sentimiento terminara, pero empeoro, mi cerebro se desconecto de mi cuerpo, empecé a gritar, a cantar, hacia movimientos ridículos, estaba perdiendo el control , si no es que ya lo había hecho, hasta que llegamos, fue como una mano gigante que me regresaba de golpe a la realidad, ella estaba en frente de mi, sentada, estudiando sobre las artes de los hombres, la gente decía que era mortal, pero yo podía ver sus alas, plegadas sobre su espalda, como las de las aves exoticas que reposan en los mas majestuosos árboles, tenia una luz propia que se desprendía de su marfilea piel, y que dejaria deslumbrada por su belleza hasta a la misma Afrodita; se levanto y se acerco a nosotros, a cada paso que daba sentía como la poca fortaleza que había guardado en mis venas se iba esfumando de mi cuerpo, acto seguido me saludo, ¡O lector! permítame expresarme en estas líneas para que pueda comprender lo que es estar frente a un ángel, su voz era suave y muy tenue, una voz tan bella que causaría envidia a la misma Terpsícore, que enseño a cantar a los hombres; le di los conocimientos prometidos, después roce su mejilla con mis labios y la envolví en un calido abrazo que apenas duro unos segundos, pero para mi fueron horas las que mi cuerpo se mantuvo flotando en medio de las verdes praderas donde Jesús se sentó a descansar al séptimo día de la creación; poco a poco volví a la realidad, estaba de nuevo frente al ángel y mi guía, seguía hipnotizado por la delicada fragancia de su perfume, cuando empezaron a hablar sobre su próximo encuentro, entonces ocurrió algo inesperado, lector, espero haya comprendido mis palabras hasta este punto para que sepa el golpe que fue para mi escuchar lo que a continuación paso… el ángel, usando su nombre mortal, pregunto por el demonio, lo quería volver a ver…
Lector, me encuentro encerrado voluntariamente entre cuatro paredes, escribiendo estas palabras, lo que ocurrió después de la revelación es confuso para mi, llegue a pensar que caí inconciente, pero fue la voluntad de mi cuerpo lo que trajo mi mente y alma hasta este punto, estoy en una lucha interna tratando de comprender, el mal se apodero de mi y lo vencí, encontré el bien y ahora el demonio vuelve a tratar de ejercer su control. ¿Acaso es una jugada del mal?, ¿Es una prueba que se me ha impuesto desde haya arriba?, ¿o es que acaso para algo tan divino solo algo tan oscuro es digno de su destino? Lector, mi historia no termina aquí, aun no se que ocurrirá mañana, mi mente se encuentra en el jardín de senderos que bifurcan del que Borges hablo en sus obras, y sus caminos son difíciles y están nublados. No se si tenga la fuerza suficiente para luchar contra un demonio que me supera en poder y experiencia, quisiera alejarme y aceptar una derrota temprana, pero aun la esperanza no a terminado de cruzar el umbral de mi puerta… Lector, dejo a su imaginación lo que pueda suceder, solo dios tal vez lo pueda saber…