lunes, 6 de junio de 2011

Por la mañana del 6 de junio

Esta mañana empece a leer "Demian", de Herman Hesse, la introducción me basto para tener un encuentro conmigo mismo, quisiera citar algunas partes para que usted lector haga un auto conocimiento:

"Los poetas cuando escriben novelas, suelen hacer como si fueran Dios mismo y pudieran abarcar con su mirada toda una historia humana, comprenderla y exponerla revelando en todo momento su mas intima esencia. Yo no puedo hacerlo así, como tampoco los poetas, pero mi historia es mas importante que a cualquier poeta la suya, pues es la mía propia y es la historia de un hombre... No soy un hombre que sabe, he sido un hombre que busca y lo soy aun. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas, sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse mas a si mismos"

Y yo reflexiono: "aquel hombre que diga que sabe todo ¿ conocerá tambien su propia ignorancia? El conocimiento es la esencia misma del hombre que nace y vive, es el oxigeno de aquel que tiene el poder del raciocinio y la reflexión. Tener todo el conocimiento atenta contra la dignidad del mismo hombre, pues debe conocer la esencia y el alma de todas las cosas y de todos los seres animados e inanimados, y entonces ya nada tendría que hacer en este mundo... Aquel que diga saber todo esta preparado para morir de aburrimiento.

Dijo Socrates, "conócete a ti mismo", creo entonces estará preparado para conocer lo demás, pero para conocerse a uno mismo debe comprender su nacimiento, su existencia, su mundo y su propio fin, ¿que tiempo habrá para el resto si la muerte es la culminación del auto conocimiento"

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